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Liga-SP actúa en el sector cultural brasileño, siendo la principal entidad responsable de la organización del carnaval de São Paulo. Con una gestión que busca unir tradición e innovación, la institución se ha destacado por implementar prácticas sostenibles y responsables en uno de los mayores eventos culturales del país. Desarrolla proyectos que involucran comunidades, profesionales y al público en general, promoviendo un carnaval que valora no solo la fiesta, sino también el impacto social, ambiental y económico que genera.
Renato Remondini, presidente de Liga-SP, destaca que la calidad es un pilar fundamental de la gestión de la entidad, especialmente en el Proyecto Carnaval Sustentable SP. «La calidad es una de las prioridades de nuestra gestión en Liga-SP, y eso se refleja en todo lo que construimos, incluso en el Proyecto Carnaval Sustentable SP», afirma.
Para garantizar esa excelencia, la organización cuenta con el Núcleo de Sustentabilidad, formado por especialistas y socios reconocidos, como el SENAI, que orienta las directrices, acompaña resultados y asegura que las acciones sean coherentes y eficaces. «Más que ejecutar acciones, nuestro compromiso es entregar calidad con impacto real, para las escuelas de samba, para los profesionales involucrados y para toda la sociedad que se conecta con el carnaval», explica.
La gestora cultural Lúcia Helena, responsable de la coordinación del proyecto Carnaval Sustentable SP, enfatiza que Liga-SP incorpora los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en sus prácticas cotidianas. «Hoy logramos conectar nuestras acciones directamente a 11 de los 17 ODS, con iniciativas que abarcan educación, generación de ingresos, inclusión social, consumo responsable y acción climática», señala. Un momento emblemático de este trabajo fue la participación de más de 1,500 niños en el desfile de la Liga del Mañana, que exhibieron estandartes representando los ODS. Lúcia destaca que los ODS son una referencia práctica que orienta el camino y ayuda a dar sentido al impacto que se busca, demostrando cómo el carnaval es una plataforma para la educación y la transformación social.
Diego Carbonell, consultor de sostenibilidad de Liga-SP e integrante del Núcleo de Sustentabilidad, comenta que los principios ESG (ambiental, social y gobernanza) se traducen en acciones concretas dentro del proyecto. En el aspecto ambiental, ejemplifica la sustitución de plásticos desechables por materiales reciclados, como los 30 mil vasos y 100 mil abanicos producidos en cartulina reciclada, distribuidos durante los desfiles. «Además de reducir el impacto, esto también tiene un papel educativo, porque el público vive ese cambio dentro de la propia experiencia del desfile», destaca. En lo social, el foco está en la capacitación de aproximadamente 3,000 personas vinculadas a las escuelas de samba, incluyendo líderes y profesionales de la cadena productiva, en alianza con SENAI-SP. En gobernanza, el Núcleo de Sustentabilidad organiza el proyecto, define directrices y acompaña los resultados, garantizando que ESG sea una estrategia continua y estructurada. «Al final, lo que buscamos es esto: mostrar que es posible hacer un carnaval cada vez más potente, sin renunciar a la responsabilidad ambiental, social y a una gestión bien estructurada», concluye.
El equilibrio entre tecnología y humanización también es prioridad para Liga-SP, sobre todo considerando el papel central de las comunidades y las personas que hacen que el carnaval suceda. Diego Carbonell resalta que el protagonismo siempre será humano, pero la tecnología se usa para ampliar el alcance de las acciones, como en el programa de capacitación en economía circular, que también se ofrecerá en formato online para democratizar el acceso. Esta estrategia permite que el proyecto alcance diferentes regiones de la ciudad y distintos públicos, sin perder la esencia cultural y comunitaria del evento.
Renato Remondini refuerza la importancia del impacto social y económico del carnaval, destacando que las escuelas de samba son espacios de formación, generación de ingresos, pertenencia y ciudadanía. El presidente enfatiza que la incorporación de prácticas sostenibles amplía la capacidad de atracción de socios e inversiones, conectando cultura y responsabilidad. Para él, garantizar el futuro del carnaval pasa necesariamente por integrar impacto social, ambiental y una gestión cada vez más estructurada.
La diversidad es una característica natural del carnaval, como explica Lúcia Helena. «Las escuelas están distribuidas por diferentes regiones de la ciudad, principalmente en áreas periféricas, y reúnen personas de diferentes orígenes, edades e historias», afirma. El proyecto Carnaval Sustentable SP fortalece esa pluralidad, garantizando que las acciones sean inclusivas y conectadas a los territorios. El Núcleo de Sustentabilidad está compuesto por perfiles diversos, lo que amplía la visión sobre desafíos y soluciones y fortalece el proyecto.
Entre los resultados obtenidos en los últimos 12 meses, Lúcia destaca la sustitución significativa del uso de plástico durante los desfiles y la implantación del proyecto de reciclaje en 27 escuelas de samba, distribuidas por toda la ciudad, en alianza con la Secretaria Ejecutiva de Limpieza Urbana (SELIMP). Además, el programa de capacitación en economía circular ya está en marcha, alcanzando a miles de personas. «Son iniciativas que muestran, en la práctica, cómo el carnaval puede incorporar soluciones más responsables, con impacto ambiental, social y de gestión», comenta.
El compromiso de los colaboradores es otro diferencial, según Renato Remondini. Él observa que existe una conexión genuina de las personas con lo que hacen y que el propósito del proyecto hace que los involucrados se conviertan en parte activa del proceso. El éxito del desfile infantil con temática de sostenibilidad y la capacitación en economía circular evidencian el potencial transformador de la iniciativa, que conecta educación, cultura y futuro.
Diego Carbonell destaca el compromiso con la ampliación de las acciones, incluyendo la expansión del programa de capacitación y la implantación de contenedores para reciclaje en las sedes de las escuelas de samba. «Nuestro compromiso es fortalecer la base del proyecto, ampliar el impacto y consolidar el carnaval como una plataforma cada vez más estructurada de sostenibilidad», enfatiza.
Finalmente, Renato Remondini sintetiza el espíritu de Liga-SP: «El carnaval tiene una fuerza única de movilización, alcanza diferentes públicos y generaciones. Cuando incorpora prácticas sostenibles, también ejerce un papel de liderazgo, mostrando que tradición y responsabilidad pueden caminar juntas.»
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